Teatro Hace 2 meses

El Teatre Nacional de Catalunya cierra una temporada marcada por su compromiso con la cultura y la vocación de servicio público

El Teatre Nacional de Catalunya cierra la temporada 2025-2026 reafirmando su compromiso con la dramaturgia catalana, combinando la autoría clásica y contemporánea con grandes nombres del repertorio universal. Con una mirada plural dedicada especialmente a las mujeres y en diálogo constante con otras disciplinas artísticas, la cartelera ha desplegado una propuesta ambiciosa de 32 montajes, de los cuales 22 han llevado la firma de creadores catalanes.

Más allá de la sede barcelonesa, la vocación de servicio público ha vuelto a ser uno de los pilares de la actividad. Las giras por el territorio han permitido llevar las producciones y coproducciones de la casa a teatros de todas partes, ampliando la difusión del repertorio e impulsando la circulación de las artes escénicas en catalán. Este despliegue se ha completado con la labor del Servicio Educativo y Social, iniciativas de accesibilidad y un amplio abanico de actividades paralelas.

En el ámbito internacional, la institución ha consolidado su presencia en Europa mediante coproducciones y alianzas estratégicas con otros equipamientos. Uno de los ejes de esta proyección exterior ha sido la participación continuada en la Union des Théâtres de l’Europe (UTE), donde destaca el proyecto UTE Academy: un laboratorio de creación donde artistas europeos investigan conjuntamente cómo reinterpretar los clásicos desde nuestro presente.

En cuanto al balance de público, la etapa se cierra con un 76% de ocupación media y un total de 117.811 espectadores. Destaca especialmente el rejuvenecimiento del patio de butacas, ya que uno de cada cuatro asistentes ha sido menor de 35 años. En paralelo, el compromiso con la inclusividad se ha concretado en 9 espectáculos adaptados con audiodescripción, subtitulación en catalán, bucle magnético, sonido amplificado y visitas táctiles previas, además de 5 funciones subtituladas al inglés.

Se pone así punto y final a un curso escénico marcado por la promoción de la creación propia, la vocación de servicio a la comunidad y una conexión cada vez más estrecha con la ciudadanía.